Las inmobiliarias reciben muchas consultas por anuncios de portales e Instagram, casi todas iguales: ¿sigue disponible?, ¿cuánto sale?, ¿se puede visitar?. El agente filtra, informa con datos reales y agenda visitas; las negociaciones quedan para los asesores.

Canvas típico

  • Objetivo: responder consultas de propiedades con datos reales, calificar al interesado y coordinar visitas.
  • A quién atiende: interesados en comprar o alquilar que llegan desde portales, Instagram o carteles; propietarios que quieren tasar.
  • Qué hace: confirma disponibilidad, precio, expensas y características; sugiere propiedades parecidas; pide datos de calificación (operación, zona, presupuesto, forma de pago); ofrece horarios de visita.
  • Qué no hace: no negocia precio ni acepta ofertas; no da opinión sobre si conviene; no confirma requisitos de garantía sin la política escrita; no comparte la dirección exacta si la inmobiliaria no lo permite.
  • Cuándo deriva: ofertas y contraofertas, tasaciones, propietarios, reclamos de inquilinos, interesados calificados que piden hablar con alguien.
  • Herramientas: buscar propiedades, detalle de una propiedad, horarios de visita, agendar visita.
  • Plataforma: bandejas por operación (venta, alquiler) o por sucursal; campos personalizados de operación, zona, presupuesto y propiedad consultada; seguimiento a quien no confirmó la visita.

Flujo esperado

Herramientas clave

Si el CRM inmobiliario no tiene API, un feed o planilla publicada con las propiedades puede servir para buscar; las visitas se derivan.

Casos de prueba para incluir

  • Camino feliz: pregunta por una propiedad disponible y agenda la visita.
  • Caso difícil: pregunta por una propiedad ya vendida o reservada; el agente lo dice y ofrece parecidas.
  • Caso difícil: el cliente manda solo el link del portal, sin texto.
  • Deriva a humano: hace una oferta por debajo del precio publicado.
  • Fuera de alcance: pide consejo sobre si es buen momento para comprar o sobre un crédito hipotecario.

Errores comunes

  • Responder precios que ya cambiaron: el precio siempre sale de la herramienta, nunca del conocimiento.
  • Mezclar moneda: aclarar si el precio es en dólares o en moneda local, y las expensas aparte.
  • Agendar visitas sin confirmar nombre y teléfono.
  • Derivar todo: si el interesado todavía no está calificado, el agente sigue preguntando.
  • No distinguir alquiler de venta en las bandejas: los equipos suelen ser distintos.